Cosmología Griega

La Cosmología es la ciencia que estudia el comportamiento de los distintos tipos de materia y energía dentro del universo.

La Cosmología griega era muy diferente del pensamiento cosmológico actual, ¡pero seguía siendo fascinante! Esto es lo que debes saber sobre la Cosmología griega.

La creencia griega en la vida después de la muerte y los Siete Espíritus Mortales

La cosmología griega es el estudio del origen y desarrollo del universo, así como de los sistemas de creencias relacionados con él. La creencia griega en el más allá y en los Siete Espíritus Mortales es compleja y ricamente variada. Según una creencia popular, el alma estaba formada por siete espíritus, conocidos como pneumata. Se creía que estos pneumata se creaban en el momento del nacimiento y se situaban en distintas partes del cuerpo. Cada espíritu era responsable de ciertos rasgos o habilidades y sería juzgado por los dioses en el momento de la muerte de una persona. Si los espíritus eran virtuosos, se concedía a la persona la entrada en los Campos Elíseos, donde llevaría una existencia idílica libre de sufrimiento y dolor. Sin embargo, si los espíritus eran impuros, la persona sería enviada al Inframundo para ser castigada por sus fechorías. La cosmología griega no sólo ofrece una visión de las creencias de las civilizaciones antiguas, sino que también constituye una rica fuente de inspiración para los artistas y escritores modernos.

El Inframundo y el Hades

El cosmos griego tradicional era un sistema complejo y estratificado que incluía tanto un universo físico como un Más Allá. El universo físico estaba compuesto de tierra, aire, fuego y agua, y se creía que estaba rodeado por el Vacío del Caos. El Más Allá, por otra parte, se consideraba un reino más allá del universo físico, y estaba gobernado por Hades, dios del Inframundo. Hades se entendía como una especie de intermediario entre el universo físico y el Vacío del Caos, y se creía que era el responsable de reunir las almas de los muertos y transportarlas al Más Allá. De este modo, tanto el universo físico como el Más Allá eran componentes esenciales del cosmos griego tradicional.

El Kronos griego y Saturno

El dios griego Kronos era representado a menudo como un hombre regordete y barbudo con una guadaña. Era el dios del tiempo, y su homólogo romano era Saturno. Según la mitología griega, Saturno devoró a sus propios hijos para evitar que le derrocaran. Cuando su esposa, Ops, se enteró de su extrema crueldad, escondió a su último hijo, Júpiter, para protegerlo. Júpiter acabó derrocando a su padre y restableciendo el orden en el universo. En la cosmología griega, Saturno era el planeta más alejado del sol, y se asociaba con el invierno y la decadencia. En la mitología romana, Saturno también se identificaba con la agricultura y la fertilidad de los cultivos. Hoy en día, Kronos se sigue utilizando como símbolo del tiempo y la mortalidad.

El Olimpo y los dioses griegos

El Olimpo es el hogar montañoso de los dioses griegos. Es un lugar de gran poder y majestuosidad, y los dioses que viven allí son mucho más grandes que los simples mortales. El dios Zeus es el rey de los dioses, y ejerce el poder del rayo y el trueno. La diosa de pelo negro Hera es la reina del Olimpo, y es celosa y astuta. Los gemelos alados Apolo y Artemisa son los dioses más poderosos, y sus flechas pueden atravesar incluso las armaduras más resistentes. El Olimpo es un lugar de maravillas y milagros, y ningún mortal puede aspirar jamás a escalar sus alturas. Sólo los dioses pueden alcanzar la cima del Olimpo y contemplar la Tierra.

El Gran Reeo y la Tierra

Según la cosmología griega, el universo estaba compuesto por cuatro elementos principales: fuego, tierra, agua y aire. Estos elementos estaban formados por partes más pequeñas, como átomos y moléculas, y funcionaban juntos en un sistema perfectamente equilibrado y en armonía. En el centro del universo había una gran esfera llamada Tierra. La Tierra estaba rodeada por una capa de aire, luego una capa de agua, después una capa de tierra y, por último, una capa de fuego. Las distintas capas se movían de forma diferente, estando la Tierra en el centro quieta y el fuego en el borde siempre en movimiento. Este sistema de elementos, junto con el movimiento y la posición de la Tierra dentro de él, explicaba todas las complejidades del universo y garantizaba que todo en él funcionara correctamente. Los antiguos griegos tenían una visión muy sofisticada del cosmos, y su comprensión de la cosmología ha tenido un impacto duradero en nuestra propia comprensión del universo actual.

La antigua cosmología griega es un registro de más de 4.000 años de desarrollo intelectual. La antigua cosmología griega era muy lógica y se centraba en el estudio del universo. Hacían mucho hincapié en la Luna y el Sol y en cómo influyen en nuestra vida cotidiana. En nuestra sociedad moderna, a menudo nos olvidamos de estos factores invisibles, pero importantes, y nos centramos sólo en la Tierra. Los antiguos griegos pudieron ver cómo funciona el resto del Universo, y fueron capaces de predecir muchos fenómenos con años de antelación. Si tuviéramos que aprender una sola cosa de los antiguos griegos, sería ésta: la Luna y el Sol tienen un enorme impacto en todo lo que nos rodea. Sé feliz este mes, ¡y sal a la calle a ver la Luna llena o el Sol!

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